Animal Defenders International

 

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4. Cuidado animal y confinamiento cerrado (restricción de movimiento)

Posted: 30 May 2008

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Considerando la naturaleza móvil de los circos, de sus recintos temporales, las instalaciones para el alojamiento y de los remolques en los que los animales deben habitar, es posible afirmar que dentro del circo el cuidado animal es pobre. Puede que esta situación no siempre sea intencional pero, básicamente, es inevitable.

Incluso los reptiles, que son animales muy difíciles cuidar debido a sus necesidades especializadas, legalmente son permitidos en los circos.

El traslado constante y las condiciones ambientales variables causan la interrupción de los patrones normales de comportamiento, lo que deja a los animales vulnerables al estrés y a la enfermedad. Por ejemplo, McGreevy (2004) describe como el tiempo del sueño es muy importante en caballos, estos prefieren dormir temprano en la tarde. De acuerdo con lo cual, los caballos deberían tener una mínima actividad durante la tarde. Sin embargo, en el circo, durante el transporte, el entrenamiento y en los espectáculos, este hecho no es tomado en consideración.

Los recintos con un espacio restringido pueden crear un ambiente estresante para un animal. Cuando los animales son alojados en grupos, las restricciones espaciales pueden precipitar la agresión entre individuos, especialmente debido a que los animales más débiles no puede escaparse, y por tanto, más heridas ocurren debido a peleas (Cassinello y Pieters, 2000).

La industria del zoológico ha aceptado extensamente que el enriquecimiento ambiental es esencial para el bienestar de los animales cautivos. El enriquecimiento ambiental es el proceso de mejoramiento o resalte de ambientes para los animales y su cuidado dentro del contexto de la biología de comportamiento, es decir, manteniendo a los animales tan cerca como sea posible a sus ambientes naturales (Young, 2003).

El enriquecimiento ambiental es un proceso dinámico, que requiere modificaciones específicas dependiendo de las especies. Los circos no pueden proporcionar enriquecimiento ambiental, de modo significativo. Los Oficiales en el Terreno de ADI han observado un alto nivel de comportamientos anormales en los animales de circo, que evidencian la ausencia de estímulos ambientales útiles.

4.1 Primates

Los primates no humanos son nuestros parientes más cercanos. Ellos son muy inteligentes, usan herramientas, muestran relaciones compasivas y viven en grupos de familia cercanos; ellos tienen la capacidad para sufrir en cautiverio, al igual que nosotros.

En el caso de los chimpancés, que comparten el 98 % de nuestro material genético, ha sido probado que demuestran compasión, celos, rabia y miedo.

Se reconoce extensamente que los chimpancés tienen conciencia y la inteligencia comparable a la de un niño humano pequeño. Aún así, la supervivencia misma de las especies de primates que comparten nuestro planeta es amenazada por la explotación humana.

Así, la falta de respeto hacia nuestros primos primates no es sorprendente. Durante siglos los hemos tratado como meros objetos de entretenimiento – disfrazándolos, ridiculizándolos, obligándolos a realizar bromas tontas, degradándolos en el proceso. Los monos y los simios son esclavizados, enjaulados y encadenados.

Con el fin de hacerlos actuar e interpretar en las funciones del circo, sus vidas son destruidas mediante el uso de la violencia y el abuso psicológico.

Los primates usados en la televisión, haciendo publicidad y en las películas no están mejor. Los proveedores de animales artísticos requieren un contacto regular personal (de uno a uno) con el primate joven, con el fin de mantener su control generando dependencia y obediencia. Así, el entrenador priva a los primates del contacto social normal con los de su propia especie, encerrándolos en un mundo solitario donde el afecto es repartido como un premio al cumplimiento. La sonrisa del chimpancé que se ve tan a menudo en películas, en la publicidad o en el circo, en realidad es una expresión facial de miedo. Es una triste ironía que nuestra empatía hacia estas criaturas, se explote por el cínico anunciante que busca un nuevo ‘y divertido’ modo de vender otro producto.

4.2 Elefantes

Los elefantes son los mamíferos más grandes que andan sobre la tierra. En su hábitat natural, ellos recorren casi 21 kilómetros por día, comiendo, bañándose y disfrutando de una vida familiar con interacciones sociales complejas, incluso afligiéndose por sus muertos. Mientras que las manadas se mueven, ellos transforman el paisaje, ayudando a la regeneración del ambiente.

Pero en el circo, estos seres inteligentes y sociales son usualmente restringidos con una cadena que ata una pata delantera con la trasera, como método de control y confinamiento. Esto significa que no pueden expresar la mayor parte de sus comportamientos típicos. Sus interacciones sociales son restringidas, porque su contacto se limita únicamente al elefante encadenado a su al lado (Schmid, 1995). Aunque muchos circos ahora argumentan que le dan a sus elefantes el acceso regular a un corral o recinto al aire libre, el tiempo libre de los elefantes es limitado por el hecho que el circo es itinerante y porque los elefantes deben ser preparados para la función. Los investigadores de ADI observaron que los elefantes son usualmente encadenados durante toda la noche, desde el momento en que los trabajadores acaban su jornada laboral hasta que la comienzan al día siguiente. Esto puede significar que los elefantes están encadenados por más de la mitad tiempo.

Incluso cuando los elefantes son desencadenados, los espacios para el ejercicio son inadecuados. Por consiguiente, independientemente del método utilizado para el cuidado de animal, los estereotipos ocurren en elefantes cautivos.

  • Un estudio sobre elefantes circenses encontró que, “mecerse de un lado a otro fue el comportamiento estereotípico más común en los elefantes, independientemente de si ellos estaban encadenados o encerrados” (Friend y Parker, 1999).
  • Otro estudio que observó los comportamientos estereotípicos en elefantes, concluyó que
  • “los elefantes confinados estrechamente, pueden tener un bienestar pobre” (Kirden y Broom, 2002).

    • En la investigación de Broom y Kirden, altos niveles de comportamientos estereotípicos y anormales fueron observados en todos los elefantes de una instalación circense. Este estudio mostró que el comportamiento estereotípico varía entre individuos y que cambiar los métodos del cuidado de animal (encadenado versus no encadenando) solamente reduce la conducta estereotípica en algunos individuos. Para algunos elefantes, era imposible identificar la causa subyacente a estos comportamientos. Se identificó como causa de los comportamientos estereotípicos en elefantes a muchos aspectos del ambiente de circo, tales como la carencia del contacto social, la anticipación del alimento u otro acontecimiento significativo de carácter predecible, la presencia o ausencia de la gente, el tamaño de su recinto, y su proximidad a otros elefantes específicos.
    • También se observó que además de los estereotipos, algunos elefantes de circo muestran otro tipo de comportamientos anormales, tal como la inactividad prolongada, probablemente a consecuencia de estar confinados en un ambiente poco estimulante (Kirkden y Broom, 2002).

    Los datos de la observación y video de nuestros investigadores, documentan la presencia de comportamientos estereotípicos en todas las especies de animales circenses estudiados.

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    4.3 Animales rumiantes

    En la naturaleza, los animales rumiantes (clasificados como ungulados) gastan una gran parte de su día comiendo. Los circos no pueden proporcionar prados al aire libre de carácter permanente, por lo tanto y a menudo los animales son confinados en establos internos o en los sus remolques. Los Oficiales ADI han observado que aun cuando se proporcionan prados al aire libre, estos están sobre hormigón, asfalto o cualquier otra superficie disponible. Los circos tienden a maximizar el espacio para el público antes que satisfacer a las necesidades de los animales. Esto restringe de manera severa la habilidad de estos animales para llevar a cabo sus comportamientos naturales de alimentación.

    En la naturaleza, las jirafas usan sus lenguas para quitar las hojas de árboles y evitar las espinas. La ausencia de este desafío específico en cautiverio, genera “un vacío en el comportamiento,” y la frustración consiguiente puede causar comportamientos estereotípicos orales, tales como lamidos excesivos, morder las barras y juego de lengua (Bashaw et al., 2001). El número de horas que un animal pasa confinado puede ser usado para predecir el acontecimiento de comportamientos estereotípicos orales en el pasto o al inspeccionar las especies (Bashaw et al., 2001). La motivación de alimentación frustrada también puede resultar en estereotipos de movimiento como el caminar de lado a lado. (Bashaw et al., 2001).

    A menudo, los recintos internos son menos estimulantes que los recintos al aire libre. Los estímulos son condiciones importantes para reducir la ocurrencia de comportamientos estereotípicos en general (Bashaw et al., 2001).

    • Durante el invierno, los ciervos cautivos alojados en recintos internos exhibieron niveles de agresión más altos, causándose más heridas entre sí, que aquellos ciervos que eran alojados al aire libre en un prado. Estos ciervos también mostraron un aumento de comportamientos como ‘masticación’ mutua y de su recinto (Pollard y Littlejohn, 1998).
    • Cuando las gacelas dama estaban alojadas en recintos más pequeños, demostraron mas agresión hacia sus compañeros de manada, particularmente aquellos animales dominantes (Cassinello y Pieters, 2000).
    • Un sondeo de 257 jirafas y okapis alojados en zoológicos, demostró al menos una forma de comportamiento estereotípico en casi el 80 % de los animales (Bashaw et al., 2001).
    • Un estudio sobre rinocerontes negros cautivos (Carlstead et al., 1999) encontró que son muy sensibles y responden negativamente al ambiente y/o condiciones sociales en cautiverio:
    • El cautiverio influye de manera diferente en el comportamiento y reproducción exitosa de rinocerontes negros machos y hembras.
    • Los machos se ven afectados por un área de recinto limitada y por olores ambientales, como desinfectantes de cloro.
    • Las hembras de rinoceronte negras son sensibles y reaccionan negativamente a algún aspecto de las paredes de concreto del recinto, puede ser o las propiedades acústicas o la separación visual de los otros rinocerontes negros.
    • El alto nivel de acceso público a lo largo del perímetro de sus recintos, es un hecho generador de estrés para ambos sexos, sobre todo para los machos. La mortalidad de los rinocerontes negros cautivos se relaciona fuertemente con el porcentaje del acceso público a lo largo del perímetro de sus recintos.
    • Otro estudio encontró que los rinocerontes negros cautivos están predispuestos a una enfermedad de la piel que no se encuentra en los rinocerontes negros en estado salvaje. Esta enfermedad fue relacionada con períodos de estrés físico o ambiental, como captura, transporte, frío repentino o la introducción de un nuevo rinoceronte (Munson et al., 1998). También se sugirió que la dieta no variada de los rinocerontes cautivos, comparada con la de sus homólogos salvajes (más de 200 especies de plantas), desempeña un papel importante en el desarrollo de esta enfermedad.

    Los estudios los animales rumiantes demuestran la complejidad de las necesidades de los animales cautivos y confirman que los circos itinerantes simplemente no pueden satisfacer dichas necesidades.

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    4.4 Carnívoros

    La literatura científica demuestra que los carnívoros, sobre todo los felinos y los osos, sufren en cautiverio. La evidencia proviene especialmente de los zoológicos a pesar que, en la medida de lo posible, los zoológicos más modernos tratan de recrear un hábitat muy cercano al ambiente natural de los animales.

    Debido a la naturaleza de los circos itinerantes, es imposible proveer a los animales de un ambiente comparable. Por lo tanto, cualquier efecto negativo del cautiverio en los zoológicos, será peor en los circos.

    Un estudio de guepardos cautivos (Wells et al., 2004) encontró que:

    • Los guepardos cautivos sufren de enfermedades que no les ocurren a sus homólogos salvajes. Estas enfermedades se empeoran después del transporte, sugiriendo una causa ambiental.
    • Cuando los felinos fueron movidos entre instalaciones para programas de cría, 8 de los 15 animales utilizados sufrieron un aumento de la concentración corticoide, y 6 sufrieron de estrés prolongado. De los 7 animales que no experimentaron un aumento de la concentración corticoide, 4 tuvieron un pico máximo inmediatamente después del traslado. Los autores concluyeron que, el transporte de los guepardos fue la causa de la respuesta de estrés.
    • La reacción de los corticoides aumentó cuando los felinos fueron exhibidos públicamente, y estos disminuyeron cuando se encontraban lejos de la vista pública. De tal forma, esto es un indicar negativo de bienestar frente a tal exposición.

    Los resultados de este estudio no son sorprendentes. En su estado salvaje, los guepardos son solitarios, tienen grandes y variados hogares, y evitan el contacto humano.

    En cautiverio, con frecuencia, los carnívoros muestran comportamientos estereotípicos, como caminar de un lado a otro. Un estudio conducido por Lyón et al. (1997) observó 9 especies de felinos en 11 recintos diferentes en el Zoológico de Edimburgo. El estudio encontró que “el caminar de lado a lado es un comportamiento estereotípico que fue registrado en varios niveles, en 15 de 19 felinos (el 79%), los niveles que varían entre el 1% y el 32%”. Se consideró que la complejidad del recinto de los animales desempeñaba un papel importante en la incidencia de tales comportamientos.

    Un estudio en leopardos (Carlstead et al., 1993), encontró que su traslado a jaulas nuevas provocó un aumento inicial de la actividad adrenocortical e incrementó el comportamiento de ocultamiento. Los felinos no pudieron adaptarse a un nuevo ambiente.

    Los leopardos nublados mostraron varios signos de angustia severa: un número alto de comportamientos estereotípicos, apatía, automutilación (por ejemplo remoción de su propia piel y mordisqueo de su cola), y agresión intersexual (es decir, herida y muerte a sus compañeros). También evidenciaron pobre desempeño reproductivo y otros problemas de salud (Wielebnowski et al., 2002).

    4.5 Animales domésticos

    Los circos cuentan con muchos animales domésticos, como periquitos australianos (un tipo de loro/periquito pequeño), gatos, perros y caballos. Aunque hay pocos estudios científicos sobre animales domésticos en circos, estos animales están sujetos a muchos de los mismos problemas que se presentan en las especies exóticas. A pesar que los indicadores de un bienestar reducido son menos obvios en estos animales domesticados que en los animales salvajes cautivos, la evidencia demuestra que los domesticados realmente sufren a consecuencia de un cuidado infortunado y de confinamiento:

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