Animal Defenders International

 

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2. El ambiente de viaje

Posted: 30 May 2008

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En esta sección, examinaremos las cuestiones y desafíos relacionados con la necesidad de adaptar los recintos de los animales en el circo y los requerimientos agropecuarios, a un ambiente móvil de viaje frecuente. Estas cuestiones incluyen:

  • Períodos de tiempo limitados en cada ubicación o ambiente
  • Acomodación portátil
  • Los desafíos del transporte regular
  • Extensos períodos de tiempo en medios de transporte
  • Los animales en proximidad cercana a la gente
  • El control y confinamiento de animales, limitando su capacidad de expresar sus comportamientos naturales

ADI reconoce que es posible manejar estas cuestiones e intentar superar estos desafíos, no obstante consideramos que las dificultades prácticas son inherentes al circo itinerante y por tanto hacen que no sea posible erradicar dichos problemas de raíz.

A continuación presentaremos la evidencia científica relativa a los efectos del transporte y del mantenimiento en cautividad, sobre una variedad de especies.

(a) Períodos limitados en la misma ubicación

Generalmente, un circo itinerante estará unos días en un sitio particular, y ocasionalmente por un periodo de tiempo un poco más largo. Tales restricciones de tiempo, restringen el tipo de recintos y las facilidades para el ejercicio, puestas a disposición de los animales.

Debido a que la fuente principal de ingresos del negocio circense son las funciones en distintas locaciones, el circo pasa la mayor parte del año viajando. Por consiguiente, los animales pasan la mayoría de sus vidas en las instalaciones portátiles que el circo les puede proveer.

(b) Alojamiento portátil

La naturaleza itinerante del circo hace que éste deba ser capaz de montar y desmontar sus instalaciones y recintos prácticamente de manera semanal. Por tanto, las jaulas y cercas deberán ser plegables, pequeñas, y relativamente ligeras. Así mismo, la misma naturaleza del negocio impone restricciones al tipo de facilidades que pueden ser proporcionadas para los animales. En el proceso de montar el espectáculo en un nuevo lugar, se deberá considerar tanto las instalaciones humanas como las de los animales.

Las características del lugar donde los circos se establecen en un nuevo lugar, también puede tener un impacto en el bienestar animal. Así, el bienestar animal variará si el circo es montado en parqueaderos, campos o lotes baldíos. Los animales que son ubicados sobre hormigón o asfalto tendrán un ambiente más pobre que aquellos que se encuentran sobre un campo.

Adicionalmente, la actividad urbana del centro de la ciudad le añade al circo elementos externos como ruido, luz, intrusos y vehículos que pueden molestar constantemente a los animales que intentan descansar en su recinto. De igual forma, el bienestar de los animales también puede verse comprometido por la cercanía de especies incompatibles, por ejemplo depredadores en la vista de la presa. Tales situaciones pueden ser difíciles de evitar en espacios pequeños.

Podría pensarse en la propuesta de que un número ilimitado de vehículos pudieran recrear ambientes grandes y complejos de carácter portátil para los animales, no obstante esta medida tendría un costo adicional para el bienestar animal debido a que los animales permanecerían más tiempo dentro de las jaulas mientras que los nuevos recintos son erigidos.

(c) Transporte frecuente

De manera regular, usualmente por semana, los animales deben ser cargados en vehículos transportadores y conducidos hacia una nueva ubicación. Usualmente, los animales son cargados en las últimas horas de la tarde de un domingo y permanecen allí hasta que el todo el equipo circense es empacado y cargado. Luego, el circo es transportado al nuevo lugar y puede que la descarga no ocurra hasta la mañana o tarde del día siguiente. (Observaciones de ADI).

Es inevitable que algunos animales se enfermen o hieran durante la temporada circense. Algunos animales viajarán en estado de embarazo, y otros darán a luz en el camino. A los animales enfermos o heridos, les espera un viaje largo antes de llegar a algún recinto permanente en el que puedan recuperarse. Aun así, es más probable que las circunstancias conlleven a que el animal deba continuar el viaje.

(d) Extensos períodos en vehículos transportadores

Debido a la naturaleza comercial del negocio circense, los animales deberán pasar largos períodos de tiempo dentro de los vehículos transportadores en confinamiento. Los animales permanecerán en el vehículo mientras que los funcionarios desmontan las carpas y el equipo, cargan el vehículo, durante el tiempo de viaje y mientras el circo se establece en el nuevo lugar. Todo esto transcurrirá antes de poder descargar a los animales en la nueva ubicación.

Los datos de observación muestran que incluso un viaje muy corto, puede implicar que un animal pase varias horas en un vehículo transportador. Este confinamiento extenso, puede ocasionar gran sufrimiento.

(e) Control de animales y conflictos potenciales

Durante la temporada circense, en una semana promedio los animales son trasladados de su recinto de alojamiento al escenario, por lo menos 2 veces al día. A menudo, los trabajadores trasladan animales grandes y potencialmente peligrosos, a través de espacios abiertos.

El traslado llevado a cabo por los trabajadores (quienes no necesariamente son domadores o presentadores de los animales) puede dar lugar a 2 factores generadores de sufrimiento: (a) la necesidad de mover los animales al escenario a tiempo, y (b) la necesidad de mantener a los animales en constante movimiento para evitar que los animales identifique su traslado, como una oportunidad de fuga.

Por ejemplo, con el fin de reducir al mínimo el tiempo en el que los elefantes están al aire libre estos son conducidos (o perseguidos) rápidamente por el campamento circense. Aunque aparentemente algunos animales pueden estar familiarizados con su rutina, y mostrarse obedientes sin necesidad de control cercano o disciplina, es importante tener en cuenta que ante el más mínimo acontecimiento o vista de algo extraño, los animales pueden entrar en pánico y/o causar una estampida. La naturaleza salvaje de los animales de especies no domesticadas (a pesar del entrenamiento), impide que estos comporten dócilmente por lo cual son impredecibles. Por consiguiente, la conducción de los animales por las inmediaciones del circo comúnmente va acompañada de gritos, golpes de barras, amenazas, puñetazos y azotes por parte de los que manejan los animales.

De acuerdo con lo anteriormente expuesto, estos son nuestros puntos esenciales acerca del ambiente de viaje:

  • La naturaleza itinerante de los circos impone restricciones en el tamaño de las jaulas, recintos e instalaciones, al igual que otras limitaciones inherentes, creando un ambiente en el que las necesidades básicas de bienestar animal no se pueden satisfacer de manera adecuada.
  • Al trasladar los animales la presión del tiempo durante la función y las cuestiones relacionadas con la seguridad pública, se puede generar sufrimiento animal.

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